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Acné: causas y tratamiento

El acné es una de las enfermedades de la piel más comunes y conocidas. En la superficie de la piel hay glándulas sebáceas que secretan una sustancia oleosa llamada sebo, cuya función es proteger la piel. Estas glándulas se pueden encontrar en toda la superficie del cuerpo, excepto en las palmas y los pies, pero son especialmente prevalentes en la cara y la cabeza.

Por lo general, estas glándulas se encuentran junto a los folículos pilosos y el sebo se secreta por el folículo cubriendo el pelo y la piel que lo rodea. Los cambios hormonales del cuerpo, en particular un aumento en la secreción de testosterona durante la adolescencia, causan una rápida renovación de las células cutáneas alrededor del folículo piloso y una mayor secreción de sebo. La combinación de las células muertas de la piel cerca de los poros y el exceso de sebo puede causar la obstrucción de la glándula y convertir la piel en un terreno fértil para las bacterias que existen de manera natural en la piel. Las bacterias que se acumulan en estas zonas pueden causar infección, lo cual ocasiona un brote severo de acné.

Este video muestra las causas del acné, sus distintas manifestaciones y los tratamientos médicos habituales.

 

 

La testosterona se considera una hormona masculina, pero existe en ambos sexos. Los hombres producen casi 20 veces más testosterona que las mujeres. La cantidad de esta hormona en el sistema sanguíneo aumenta durante la adolescencia en los dos sexos, que la secretan a través de los testículos y los ovarios respectivamente. La testosterona es esencial para el crecimiento en la adolescencia e influencia la masa muscular, la fuerza ósea, el vello corporal, los cambios en la voz y otros muchos fenómenos. Después de la adolescencia, los niveles de hormonas se reducen y estabilizan, pero pueden variar a lo largo del día.

Las glándulas que secretan sustancias en el cuerpo se pueden dividir en tres grupos, según el tipo de secreción:

1. Secreción merocrina: la célula secreta las hormonas por medio de pequeñas burbujas llenas de sustancia.

2. Secreción apocrina: parte de la membrana celular que envuelve la sustancia se desconecta de la célula y se desintegra en pequeñas burbujas de la sustancia secretada.

3. Secreción holocrina: la membrana celular se destruye, la célula muere y su contenido se vierte.

Las glándulas sebáceas son las únicas glándulas holocrinas del cuerpo, lo cual significa que la secreción del sebo implica la muerte de la célula secretora. La función habitual de estas glándulas es proteger la piel y el pelo, mantener la humedad de la piel e impedir que esta se seque. Estás glándulas también crean un terreno fértil para las bacterias beneficiosas que viven en simbiosis en la piel e impiden el ingreso de las bacterias dañinas que podrían penetrar a través de la piel seca y agrietada. También hay un tipo especial de glándulas sebáceas en los párpados (denominadas glándulas meibomianas), que producen la secreción de una sustancia oleosa la cual ayuda a proteger el ojo y mantener la capa de líquido a su alrededor. Esta sustancia oleosa impide la evaporación de la capa lagrimal que cubre el ojo, manteniendo la humedad en el interior.

Ido Kaminski

Departamento de Biología Química

Instituto Weizmann de Ciencias

 

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